Envías una foto desde tu iPhone y la otra persona no puede abrirla, o una web la rechaza. El motivo casi siempre es el formato HEIC. En esta guía verás qué es, por qué lo usa el iPhone y cómo convertir las fotos a JPG sin instalar nada y sin subirlas a un servidor.
HEIC (High Efficiency Image Container) es el formato que usan por defecto los iPhone recientes. Guarda las fotos con buena calidad ocupando a menudo aproximadamente la mitad que un JPG de calidad parecida, lo que permite al móvil almacenar más imágenes. Apple lo usa por defecto desde iOS 11. La contrapartida es la compatibilidad: muchas webs, programas antiguos de Windows y algunas apps de Android no pueden abrir archivos HEIC sin software adicional.
Una calidad alta produce imágenes casi idénticas al original pero con archivos mayores. Una calidad media es un buen equilibrio para compartir por correo o chat. Una calidad baja genera archivos muy pequeños, pero los artefactos de compresión se hacen visibles, sobre todo en cielos y tonos de piel. Para documentos e impresión elige la calidad alta; para un anuncio o un mensaje, la media es suficiente.
Puedes seleccionar varias fotos en una sola operación: la herramienta las convierte una tras otra y te deja descargar cada una en cuanto está lista. Los lotes muy grandes pueden tardar en móviles más antiguos; si notas lentitud, convierte menos fotos cada vez. Si un archivo no se convierte, puede estar dañado o no ser un HEIC auténtico: vuelve a exportar la foto desde la biblioteca.
Ve a Ajustes, luego Cámara, luego Formatos, y elige Más compatible. Las fotos nuevas se guardarán en JPG; las que ya hiciste seguirán en HEIC. También puedes, al enviar fotos desde la app Fotos, elegir «Más compatible» en las opciones para que el móvil las convierta automáticamente. En un Mac puedes abrir la foto en Vista Previa y exportarla como JPEG.
Convierte solo las fotos que necesites compartir o subir: los originales HEIC ocupan menos y conservan toda la calidad. Para candidaturas, fotos de documentos y anuncios, convierte en alta calidad y comprueba el resultado en la galería antes de subirlo.
Las fotos pueden contener información como la fecha, el modelo de cámara y a veces la ubicación. Ten cuidado al compartir imágenes públicamente. La conversión se realiza en tu propio dispositivo, por lo que tus fotos no se suben a ningún servidor durante este proceso. Es una diferencia importante con los conversores en línea que envían las imágenes a servicios externos.
Para archivar fotos en el móvil conviene dejarlas en HEIC: ocupa menos espacio y conserva toda la calidad. Para compartir, subir a un portal o imprimir en una tienda, el JPG es la opción más segura, porque casi cualquier programa y cualquier web lo lee. Un buen hábito es guardar los originales en HEIC y convertir solo la copia que necesitas. La conversión no modifica el archivo original: la foto HEIC permanece en tu biblioteca aunque hayas descargado el JPG.
Es el formato de foto de los iPhone recientes. Ahorra espacio, pero no es compatible en todas partes.
El JPG comprime las imágenes, así que hay una pequeña diferencia. Con calidad alta las fotos quedan prácticamente igual para un uso normal.
Sí, puedes seleccionar varios archivos de una vez. Los lotes muy grandes pueden ser lentos en móviles antiguos.
No. La conversión se hace en tu navegador.
Sí, es gratis y no requiere registro.